Con este bloque Carmen y yo hemos llegado al ecuador de los bloques del Mystery Quilt de Véronique Réquena.
Como dicen que siempre hay que ver el vaso "medio lleno" y no "medio vacio", en nuestro caso ya vamos al descuento y el conjunto se va perfilando timidamente.
En esta ocasión las telas que protagonizan los motivos del bloque pertenecen, en gran parte, a dos de mis colecciones de "moda" favoritas "Antique fair" y " La petite ècole".
Este es uno de mis bloques preferidos, y el otro día mientras lo terminaba, mi marido me dijo que por ahora el que más le gustaba.
Cada bloque, como explica Véronique en su libro, cuenta una parte de su vida. Una idea que germinó tras una conversación casual con una señora en Inglaterra tal y como aparece en el prólogo de la publicación: "Ella contaba su vida en cada una de sus obras, recuerda Véronique, esto me conmovió".
"Friends are flowers that never fade".(Los amigos son flores que nunca marchitan). Es fácil adivinar que parte de su historia cuenta en esta ocasión.
Así que, por hoy, no me queda más que dedicarlo a todas las amistades surgidas detrás de una tela, una aguja y muchos hilos de colores.
Cada bloque, como explica Véronique en su libro, cuenta una parte de su vida. Una idea que germinó tras una conversación casual con una señora en Inglaterra tal y como aparece en el prólogo de la publicación: "Ella contaba su vida en cada una de sus obras, recuerda Véronique, esto me conmovió".
"Friends are flowers that never fade".(Los amigos son flores que nunca marchitan). Es fácil adivinar que parte de su historia cuenta en esta ocasión.
Así que, por hoy, no me queda más que dedicarlo a todas las amistades surgidas detrás de una tela, una aguja y muchos hilos de colores.
Y para celebrarlo os dejo una "tarta de queso", sencilla, con ingredientes fáciles de conseguir y elegidos para causar el menor aporte calórico posible. El mundo de las tartas de queso es inmenso y muchas de ellas son con nata y también con leche condensada, riquíiiiisimas todas. Yo opté por una que no llevase ninguno de estos dos alimentos. Además queda con una textura muy similar a las compradas en el supermercado. En mi casa les encantó y si me descuido ni la pruebo.
INGREDIENTES:
- 500 gr. de requesón ( yo le puse 600 gr. porque vení en tarrinas de 200 gr y compré 3)
- 6 huevos
- 50 gr. de maizena
- 100 gr. de azúcar
- Ralladura de limón
- Una pizca de sal.
ELABORACIÓN:
- Poner en el horno un recipiento con agua en el que quepa el molde que vayamos a usar y ponerlo a calentar a 180º.
- Montar las claras de huevo a punto de nieve con una pizca de sal, hasta que queden bien firmes y añadirles la mitad de la azúcar.
- Mezclar con la batidora el resto de los ingredienes para que queden bien integrados en una masa espesa.
- Mezclar la masa con las claras con movimientos envolventes para que no se bajen mucho.
- Verter la mezcla en un molde ligeramente caramelizado y cocer al baño maría durante 45 minutos a 180º.
Sale una tarta bastante generosa, el plato que veís no es uno llano de mesa, es una fuente.
En la próxima entrada el bloque 7 y unas pastas de té.
Cosed mucho y pasadlo lo mejor posible.



































