Es un regalo personalizado gracias a los monogramas de "à mon amie Pierre", que la diseñadora combina individualmente previo encargo.
No es la primera vez que bordo estos motivos. El cajón de hilos que os mostré en una entrada anterior también estaba vestido con un diseño similar.
Nuevamente otra de mis labores ha viajado a Sóller y esta vez ha sido para quedarse.
El diseño incluye unos pequeños corazones azules que llevan los ángeles y que se puede apreciar en esta fotografía.
Me gusta bastante el resultado de este tipo de cuadros. Me parecen muy elegantes y fáciles de integrar en cualquier espacio.
Espero que la nueva propietaria disfrute de él tanto cómo yo lo he hecho durante su realización.Os dejo una última imagen de una verja de una casa en Sóller, una puerta que os invita a conocer un poco más de este enclave en la sierra de la Tramontana.
Feliz regreso a todos que volvéis con el ánimo renovado y feliz estancia a todos los que comencéis vuestro periodo de descanso. A los demás disfrutad de las cosas que os hagan sentir más felices que, por pequeñas que sean, son las que nos enriquecen el quehacer diario.





































